Hace poco me encontraba en una reunión con amigas del colegio (si, si ya se, de la “promo”, no somos

“tías” aún pero si se puede decir que estamos todas bordeando los 30 años) y el centro de atención fue, en esta ocasión, una amiga que tiene 3 meses de gestación.
Mientras conversábamos una de mis amigas dijo “bueno, las que podamos, hagamos un salud por la embarazada” a lo que otra amiga, después del salud nos dijo “deberíamos llamarla simplemente “panzona”, porque una gestación no es desde ningún punto de vista algo embarazoso”. Todas nos reímos y la conversación siguió por otros rumbos.
Sin embargo de esto ha pasado ya una semana y hoy en la mañana estaba revisando un artículo en materna y al leer en uno de los títulos recordé el comentario sobre la palabra embarazo haciendo alusión a algo embarazoso. Llevada de la mano por la madre del conocimiento, la curiosidad (bueno, tengo que adornar un poco mi historia para que esto suene bien ¿no?) consulté el diccionario de la RAE (Real Academia de la Lengua) y encontré que embarazo tiene tres significados:
- Impedimento, dificultad, obstáculo.
- Estado en que se halla la hembra gestante.
- Encogimiento, falta de soltura en los modales o en la acción.
Creo que lo primero que salta a la vista es que solo en uno de los tres significados la palabra embarazo hace referencia a una gestación. Cualquiera que me haya visto estará de acuerdo con que un embarazo (caray, primer punto en contra para mí, debí decir gestación…) no es impedimento para nada (soy diseñadora gráfica y trabajé hasta casi una semana antes de dar a luz, pues salvo un cojín que usaba al estar frente a la computadora y tratar de minimizar mi tiempo frente a la PC, todo transcurrió con normalidad).
Sobre el significado relacionado con la falta de modales, conversé un poco con mi tía Eliza (tiene casi 90 años y podría decirse que es la mayor de las mujeres en mi familia) y me contaba que antiguamente (o sea, estamos hablando de lo que a su vez le contaron a ella de joven) la palabra embarazo se usaba más que nada en situaciones en las que una mujer estaba gestando sin cumplirse todas las “condiciones sociales” requeridas para ser bien vista.
En buen cristiano, una gestación se refería básicamente a un “embarazo” bien llevado, dejando el término embarazo para aquellas gestantes que eran las “amantes” o “madres solteras” de la época (entonces un embarazo resultaba realmente una situación bastante “embarazosa”). Y creo que eso ya no se aplica a nosotras pues ya estamos bastante grandecitas y vivimos en una época en la que nadie debería jamás sentirse menos que afortunada por traer una vida al mundo ¿no?
Sé que esto que escribo son simples comentarios sobre una palabra que usamos a diestra y siniestra y lo que cuento no tiene mayor sustento teórico (¿aló, señora Martha Hildebrant?), pero de todos modos quería compartirlo con mis “colegas madres” de materna y que a partir de hoy, cuando escuchen la palabra embarazo traten de cambiarla por gestación o por último “panzona”…
Aunque habría que inventarnos una palabra que suene mejor… quién sabe, si encontramos una buena y la usamos podríamos obligar a la RAE a aceptarla (si están pensando en aceptar la insoportable no hay “nadies” que tanto escucha uno en la calle, porqué no aceptar una palabra nueva, útil y que suene bien…). ¡Se aceptan sugerencias!