“Cada segundo Domingo del mes de Setiembre se celebra el "
Dia de la Familia", celebración que es respaldada por la Ley N° 23466...”
Bueno, una vez hecha la “introducción formal” al tema pasemos mejor a las consideraciones menos formales:
En principio la familia es definida según la Real Academia de la Lengua (RAE) como un “grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas”. Pero es difícil creer que ésta definición clásica sigue vigente en toda su extensión…
Podría decirse que en la práctica, durante las últimas décadas la definición de familia ha ido cambiando según el ser humano ha cambiando su percepción sobre las cosas que lo rodean.
Empecemos por revisar los
“requisitos” para ser una familia:
1.- La cantidad de personas “requerida” para poder constituir una familia: dice simplemente un grupo de personas (un grupo involucra pluralidad, sobre la cual puede decirse que “va” desde los 2 individuos hasta el infinito y mas allá).
2.- Que las personas al interior del grupo estén emparentadas (según la RAE el matrimonio es la base del parentesco).
3.- Que las personas vivan juntas.
Creo que sobre el primer punto no hay mucho que decir porque es de fácil comprensión el tener en cuenta que no pueden existir “familias de uno”. Sobre el segundo me preocupa entrar en consideraciones que pasan por la constitución del matrimonio en cuanto a que no podemos decir que el matrimonio es únicamente la unión concertada de un hombre y una mujer por determinados ritos religiosos o formalidades legales… Ojalá las cosas fueran tan simples... pero eso será un tema para otra ocasión.
Pasemos entonces al tercer “requisito” que es en el que quiero enfocarme: el vivir juntos.
Es difícil definir lo que implica el vivir juntos. Hace muchos años el vivir juntos requería una proximidad física y geográfica que no es necesariamente la misma que hoy en día.
Si yo vivo en una ciudad y trabajo en otra, teniendo en cuenta que son más horas laborables que las horas libres que tiene uno al día (dejando de lado las horas de sueño)… ¿dónde debería encontrarse mi familia para decir que vivo con ella? ¿En la casa donde duermo de lunes a jueves o en la que duermo de viernes a domingo?
Sin ir muy lejos pensemos en un peruano conocido: Jaime Bayly. Él “vive” en USA pero viene a Lima todos los fines de semana a grabar su programa y luego se regresa a USA. Digamos que tuviese un programa diario de lunes a viernes y le resultase más cómodo permanecer en Lima esos días. Entonces, si pasa más tiempo en su casa en Lima que en su casa en Miami con su familia, pero el tiempo que les dedica es mayor los fines de semana por tener esos días libres… Habría que decidir entre cantidad de horas con la familia y “calidad” de tiempo ¿en alguno de los casos se podría decir que son “menos” familia? ¿qué opción escogerías tú?
Aunque tal vez si nos ajustáramos a “rajatabla” a la definición que mencionamos al principio, al pasar más tiempo en Lima que en Miami podría decirse que no vive en la misma casa que el resto de su familia (¿¡entonces dejarían de ser familia!?)… pero en la práctica: ¿eso los hace ser una familia “menos buena” que otras? (yo prefiero calidad de tiempo, digamos pasar 3 horas con mis hijos sin pensar en nada más que en ellos, que estar 10 horas ocupada en la computadora con ellos dando vueltas por la casa).
Respecto a la separación física-geográfica yo creo que de ninguna manera la distancia es ahora un factor clave para la conformación (y mucho menos para el feliz desarrollo) de una familia. Llegar de USA a Perú toma sólo un par de horas, que es un tiempo inferior del que tomaba ir del Callao a Chosica hace sólo algunas décadas (y ni qué decir de un esposo que fuera marino mercante). Además probablemente mediante una notebook una pareja tenga más tiempo para conversar (con audio y video) entre ellos durante un vuelo, del que tendría si ambos llegan tarde a casa y cansados del trabajo con el único deseo de ir a dormir….
Entonces mayor distancia tampoco implica menos comunicación, que sí creo es un factor importantísimo para que la familia sea saludable (cuando mi esposo está de viaje, hay ocasiones que hablo más con él que cuando está acá conmigo gracias a un paquete de tarifa plana que tenemos en nuestros celulares).
De lo que he ido mencionando se deriva también que adicionalmente a la distancia no hay reglas en cuanto al tiempo que la familia pasa junta y tampoco en cuanto al tiempo para poder decir que viven juntos. Lo que realmente importa es cómo se aproveche ese tiempo y cómo se maneje la cuestión de la distancia para que puedas sentirte alegre y disfrutes de cada uno de los miembros de tu familia.
¡Aprovecha ésta fecha para hacer algo por cada uno de los miembros de tu familia y saborea cada minuto, ya que eso es lo que finalmente convierte a un grupo de personas “simples” emparentadas viviendo juntas en una familia extraordinaria!
Autora: María (Socia de materna, aeromoza, madre).
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