El día 20 de Noviembre ha quedado institucionalizado como el Día Internacional de los Derechos del Niño, o Día Universal de la Infancia. En la celebración del aniversario número 20 de una de las iniciativas más importantes en cuanto a respeto de los derechos del niño se refiere, bien vale la pena darle una mirada a la declaración y honrarla de la mejor manera posible: ¡respetándola y haciéndola cumplir!
Pero ¿Cómo hablarles a los niños de sus derechos y obligaciones? Ayudar a los niños a que comprendan sus derechos no es fácil. Sin embargo, es una tarea de todos: los padres y educadores deben ir abordando el tema de a poquito, dando prioridad a los derechos que estén en relación con su edad y desarrollo. Es decir, se debe evitar mencionar o discutir cuestiones que los niños no entiendan, respetando sus limitaciones y no insistiendo cuando el niño no demuestre interés.
La enseñanza por parte de los padres debe ser impartida de forma natural y sobre todo con el ejemplo. Es importante llevar la enseñanza a la vida diaria. Ayudar a los hijos a comprender sus derechos no quiere decir que ellos dejan de tener responsabilidades. Los derechos también implican responsabilidades y compromisos. Por ejemplo, si se le dice que él tiene derecho a opinar, es importante que se le de un espacio para hacerlo en casa y que también se le enseñe a dejar a los otros opinar libremente.
Pero…¿Como madre sabes cuáles son los derechos de tu hijo? Mira este video de Unicef y enterate un poco más.

Entre los derechos del niño, hay algunos que son de suma importancia y que constantemente vemos que se incumplen. El artículo 18, por ejemplo, establece que los padres son los responsables de la educación y el desarrollo del niño, y que deben actuar pensando en tu interés.Además, las autoridades deben ayudar a los padres en estas tareas apoyándolos cuando sea necesario. Muchas veces, los niños son privados de la educación que se merecen y deben salir a trabajar desde muy chicos.
Por otro lado, el artículo 24 establece que los niños tienen el derecho a disfrutar del nivel más alto posible de salud (que incluye agua potable, una buena higiene y alimentación.) En nuestro país, no todos los niños cuentan con estas cosas básicas.
Los niños también tienen derecho a la educación (Art. 28) Las tasas de deserción escolar son cada vez más altas y los niños muchas veces no encuentran estímulo suficiente para continuar sus estudios luego de la escuela.
La Convención sobre los Derechos del Niño claramente refuerza la dignidad humana y defiende la función de la familia en la vida de los niños. Sin duda alguna, lo que habría que festejar no es el texto en sí, sino su aplicación. El despertar la conciencia de todos sobre la realidad de los niños es de suma importancia. Pero más importante aún es llevarlo a la práctica. Y en este sentido, todavía queda mucho por hacer.