Principalmente, se recomienda emplear la denominación de “nueva gripe” a la causada por el virus A/H1N1, dado que la anterior denominación de “gripe porcina” produce confusión en relación a la forma de contagio. Autoridades de diferentes organismos de salud confirman que el virus es transmitido de persona a persona y no se transmite por la ingesta de carne de cerdo, si bien el origen del virus sería una mutación de la gripe porcina.
Otra aclaración importante es que no existe actualmente una vacuna contra este nuevo tipo de gripe. De todos modos, vacunarse contra la gripe común es aconsejable para evitar que la persona sufra una doble infección y para detectar mejor si se trata de la “nueva gripe”. En este sentido, si una persona ya vacunada presenta síntomas similares a la gripe, es más posible que esté contagiada con la “nueva gripe”.
Los síntomas son similares a la gripe común. Se manifiesta con fiebre, dolores musculares, irritación ocular, malestar general y también vómitos y diarrea.
Las personas que se encuentran más en riesgo son aquellas que han viajado a México recientemente y las que han estado en contacto con personas provenientes de ese país en los últimos días. El plazo de incubación del virus es de 10 días, aproximadamente.
Los principales grupos de riesgo son los ancianos y los niños y todas aquellas personas que tengan disminuidas sus defensas inmunológicas, tales como enfermos crónicos y personas con transplantes previos.
Si se presentan síntomas similares a los indicados anteriormente, es conveniente consultar con el médico. Es preferible que sea una visita a domicilio, para evitar el posible contagio con otras personas del hospital.
De todas maneras, se sugiere que el tema sea de preocupación, pero no de pánico. El miedo no ayuda a la prevención de la enfermedad. La situación es de alerta, que significa poner atención a los hechos que se presenten dentro del entorno personal.