El 31 de diciembre se celebra el Día de la Canción Criolla. ¡Eso es un hecho! Pero los niños en general no disfrutan mucho de esta celebración por ser más una cosa “de adultos”. Es aquella “otra” celebración la que los hará divertirse hasta el cansancio…
Bien sabemos que la celebración del Halloween tiene sus orígenes en la fiesta de “todos los Santos” ( denominada en inglés “All Hallow`s Eve” ), celebrada mayormente en países anglosajones y que ha llegado a los países latinos básicamente por la gran difusión cultural que ha logrado Estados Unidos mediante la televisión y el cine.
Más allá del sentido último de esta celebración, Halloween es una ocasión perfecta para que los niños puedan divertirse muchísimo. La posibilidad de disfrazarte y convertirte en “alguien más” es tan atractiva para los niños como para los adultos. La emoción de encarnar a su superhéroe favorito, o a un personaje de los dibujos animados es gigante. Esto no es simplemente una fiesta de disfraces donde el niño y un pequeño grupo de amigos estará disfrazado… esto es mucho más grande y el niño puede percibirlo fácilmente.
Salir a la calle y ver a cientos de niños disfrazados transforma este día en un auténtico sueño hecho verdad. Sino ¿qué otro día va a sentir el niño que los adultos celebran y comparten tanto sus ocurrencias y juegos como cuando le regalan dulces simplemente por el hecho de divertirse con los nuevos “superpoderes” que le han sido conferidos temporalmente?
Para los más pequeñitos la celebración del Halloween es simplemente un juego más, tal vez el más “grande” de todos y no tienen conciencia del trasfondo de dicha celebración. Al fin y al cabo, lo que ellos quieren es divertirse y esta es una muy buena ocasión para compartir sus juegos con ellos y sacarles el máximo provecho.
Puedes por ejemplo conversar con tu niño y preguntarle qué superpoderes le gustaría tener y pensar en cual es el superhéroe que más se ajusta a ellos, o tal vez entre ambos puedan hacer algunos dibujos e inventarse un ingenioso disfraz y ponerle un nombre que lo haga original.
No es necesario pasearse por las casas tocando timbres y gritando “halloween”… todo lo que necesita tu niño para divertirse es salir a pasear disfrazado, tal vez comer algo que le guste en familia y por supuesto, algunos dulces (infaltables en esta ocasión)… Finalmente, como dice la frase popular “una vez al año no hace daño”.