Llega el tiempo lindo y, de su mano, surgen paseos y más horas al aire libre. Sin embargo,
también se trata del momento en que los padres deben prestar atención a la piel de sus bebés.
La piel del bebé es un órgano vital que le permite estar en contacto con los demás, sobre todo con su mamá. Se trata de una piel fina y delicada que requiere cuidados especiales con respecto al sol, las alergias y las picaduras de insectos.
En cuanto al sol, conviene recordar que los daños que produce son acumulativos. Es por eso que resulta útil enumerar algunas recomendaciones:
Irritaciones y alergias
La piel de los bebés es muy sensible. Incluso, a veces la fricción de la ropa hace que aparezca brotada. Sin embargo, esto no es una alergia. El calor, por su parte y en especial en los climas húmedos, hace que los poros del bebé se obstruyan y aparezcan unos pequeños granos rosados llamados sudaminas. Son totalmente inocuos y desaparecen, o sólo permanecen en los pliegues de la piel.
En cuanto a las alergias, la mayoría de ellas se producen por exposición a sustancias que se encuentran en el ambiente llamados alergenos. Además de provocar una acción irritativa e inflamatoria de las vías aéreas superiores (rinitis, conjuntivitis) o inferiores (asma), los alergenos pueden causar urticaria y eczemas en la piel.
Para prevenir o disminuir la exposición a los alergenos que están en el ambiente (como ácaros, cucarachas, entre otras cosas), conviene:
Picaduras de insecto
A veces, los mosquitos y otros insectos se ensañan con el bebé. Claro, a él no se le ocurre aplastarlos con la mano o no tiene la fuerza para hacerlo. A continuación se brindan algunas recomendaciones para que no lo "devoren" los mosquitos:
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Usar lociones insecticidas con moderación. Si se trata de un bebé pequeño, aplicarlas sobre la ropa y a su alrededor, pero no directamente sobre la piel. Usar tules y mosquiteros. Repetir la aplicación cada 4 o 5 horas.
- No son del todo recomendables los repelentes que tiene una sustancia llamada n-dietil-m-toluamida (DEET). Tampoco son aconsejables los aerosoles que poseen órgano-fosforados en ambientes cerrados en donde se encuentre el bebé.
- Los más recomendables, y que pueden usarse sin riesgo, son las cremas y lociones a base de citronella. En este caso, sí se pueden aplicar directamente sobre la piel del bebé.
- Las pastillas que se conectan a la corriente eléctrica mediante dispositivos especiales pueden ser útiles si los bebés permanecen en la casa, lo mismo que los mosquiteros en todas las ventanas y los especiales para la cuna.
Nota supervisada por el Equipo Médico de Mamashelp