Comienza el 4º mes de gestación.
Este período del embarazo es el más tranquilo: ya pasaron las primeras molestias como las náuseas y el malestar estomacal y seguramente ya no tengas tanto sueño. Por otro lado, tampoco te aquejan todavía las molestias del tercer trimestre, derivadas del gran tamaño de la panza, así que estarás llena de energía para hacer tus tareas habituales. Eso también influirá en tu estado de ánimo, que comenzará a estabilizarse.
El cuidado de los dientes es fundamental en el embarazo: la progesterona ablanda los tejidos y la mayor cantidad de flujo sanguíneo puede hacer que las encías sangren. Es importante visitar al dentista, consultando al obstetra ante cualquier procedimiento que tengan que hacerte.
Durante el embarazo se incrementa el flujo vaginal y se corre mayor riesgo de sufrir infecciones por hongos o bacterias. Ante la duda, deberás consultar a tu médico y probablemente observar algunas medidas higiénicas, tales como usar ropa interior de algodón y lavarla a alta temperatura, lo mismo que las toallas de uso personal y no usar pantalones ajustados.
Los bebés ya pueden abrir y cerrar los ojos, mover las manos y patalear.
* Te recordamos que estos hitos del embarazo son aproximados, ya que cada embarazo es tan único y diferente como la mamá que lo vive, y como los bebés que va a tener. Ante cualquier duda, te sugerimos que siempre consultes a tu médico.
Como el crecimiento de los bebés múltiples es muy variado y la mayoría de ellos alcanza un grado menor de peso que los bebés de embarazos únicos, se han consignado los pesos y las medidas de los bebés de embarazos únicos. Por eso, hay que tener en cuenta que estas medidas pueden ser distintas en el caso de tu embarazo múltiple y además, seguramente tus bebés tendrán variaciones entre sí. Cualquier duda que tengas consultá con tu obstetra.