A partir de esta semana, las visitas al obstetra serán semanales y comenzarán a hacerte monitoreos fetales para evaluar la vitalidad del bebé y evitar el riesgo de sufrimiento fetal.
Probablemente tendrás grandes dificultades para dormir, ya que el gran tamaño de la panza puede hacer difícil que encuentres una posición cómoda. Una opción es probar hacerlo semisentada.
La mayoría de los bebés se encajan en la pelvis a partir de esta semana.
El lanugo que cubre la piel de tu bebé comienza a desaparecer y todavía tiene depósitos de vernix caseosa en su cuerpo. Como su sistema inmunológico es aún inmaduro, la placenta le provee anticuerpos maternos. Es importante que luego, a través de la leche materna, puedas continuar brindando a tu bebé la protección inmunológica que necesitará.
* Te recordamos que estos hitos del embarazo son aproximados, ya que cada embarazo es tan único y diferente como la mamá que lo vive, y como el bebé que va a tener. Ante cualquier duda, te sugerimos que siempre consultes a tu médico.